Un plan de vida extraordinario (Parte 2)

Nehemías 1

Primeras acciones para el cumplimiento de un sueño.

Ora:

Hazte esta pregunta: ¿Ese pensamiento intenso que te está impulsando hacia el logro de algo importante ha sido inspirado por Dios?. Inicialmente debes buscar la dirección divina.

Cuando Nehemías experimentó quebranto a causa de la situación de devastación en la que se encontra su pueblo y ciudad, oró a Dios para que le diera éxito y gracia en lo que se proponía hacer para cambiar las cosas y el Señor le respondió y respaldó su causa (Neh. 1).  Si oras de manera genuina, con toda certeza recibirás instrucción y serás dirigido de la mano de Dios. Dios no te inspirará a hacer algo que él mismo luego no vaya a respaldar.

Escribe:

¿Alguna vez has hecho el ejercicio de revisar en una agenda, una libreta de notas o algún cuaderno archivado, aquellas anotaciones relacionadas con proyectos futuros, metas por alcanzar, cosas que en su momento deseabas conseguir, y de pronto… te sorprendes? Inmediatamente empiezas -con cierto grado de satisfacción- a tachar varios ítems que se han vuelto realidad y te sientes agradecido ante el Creador por cada uno de estos logros.

Si algo he comprobado respecto al logro de metas, es la importancia de definirlas por escrito de manera que, ello sea uno de los pasos preliminares que generará la “dinámica potencial” para que dichas metas se tornen en realidad a su tiempo.

Ese es el poder de poner las cosas por escrito. Personalmente, tengo la creencia que desde el mismo momento en que escribo aquellas cosas que deseo, éstas comienzan a tomar forma real. Es un proceso fascinante donde el pensamiento en su naturaleza intangible toma forma física en la representación escrita y el poder visualizarlo de esta manera produce un gran entusiasmo en mi interior. ¿Te ha pasado esto alguna vez?.

En cierta ocasión escuché esta afirmación: “Una idea no es una verdadera idea, hasta que se realice”. Creo que es muy cierto, pues, aunque una idea se origina en el pensamiento, realmente es configurada a partir de la acción inspirada en ese pensamiento, de lo contrario termina desvaneciéndose en el olvido. Una acción fácil y práctica para moverse en la dirección correcta es escribir dicha idea.

Así que, los primeros pasos para empezar son orar pidiendo dirección y respaldo, luego empezar a escribir lo que quieres alcanzar.

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